3 de marzo 2010
Sumidos en el silencio
contemplabamos la inmensidad
de esa eimpenetrable nada
sujetados los dos, de una esperanza,
viendo como la última ,
acudía al llamado de la huída.
Nos vimos por un instante
sumidos en el infartante
abrazo del abandono.
Sin que comer, sin que beber,
sin que mirar.
Escazos. Pero abundantes.
Eramos dos, el hambre,
la sed y el silencio,
eran solo baladas de la naturaleza
en nuestra cena romántica.
Un abrazo olvidaba,
el terror. Un beso
quitaba toda hambre imaginable.
Eramos los tres,
ella, yo y la inmensidad de la nada.
Ojos humedos me miraban,
la situación era seria,
pero daba igual,
unidos los dos, en un solo beso,
dejabamos las horas pasar,
sobreviviendo con una sonrisa al azar.
Y nos deseabamos cada vez,
asi, lentamente y una vez mas,
por primera vez en el día
o quizas la última de la noche,
te abrazé y lentamente
te pronuncié
un te quiero final......
Juanba
escrito a la hora 18 de mi viaje ( Lican Ray- Santiago 23 horas) luego de una pequeña siesta, cuando me desperté en un taco, mientras pasabamos por un pueblo que yacía en el dolor de un terremoto....
escrib´´i lo que soñé...
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